¿Hogar dulce hogar?…
Una vivienda ubicada en la Av. Atahualpa con el Jr. Las Chimicuas de esta ciudad, se convirtió en el epicentro de violencia familiar, donde la noche del martes último, al promediar las 19:00 horas, un iracundo sujeto en aparente estado de ebriedad, por razones desconocidas, dio rienda suelta a sus dotes de abusivo y malcriado en agravio de su joven conviviente.
El pegalón envalentonado por el alcohol, fue identificado como Reynaldo Delgado Ascue (32), quien no solamente golpeó y llenó de improperios indecibles a su pareja de nombre Liz Rodríguez Portocarrero (21); sino, además causó destrozos de sus enseres en el interior de su domicilio y lo peor, en presencia de sus menores hijos quienes observaban asustados la pésima conducta de su padre.
Al notar que la violencia y el escándalo doméstico no cesaban y seguían alterando la tranquilidad del barrio, una llamada anónima alertó al personal de patrullaje haciéndose presente en el lugar calmando los exacerbados ánimos de la pareja, siendo ambos protagonistas trasladados a la dependencia policial del sector, donde fueron puestos a disposición de las autoridades policiales para las investigaciones del caso.
A tomar en cuenta
El abuso del alcohol es perjudicial que conlleva a una gran cantidad de consecuencias negativas en la vida de una persona adicta, incluso genera trastornos irreversibles en el cerebro, y con él, la destrucción lenta pero segura de sus capacidades, la pérdida de autoestima, entre otras secuelas lamentables. Así que amigo lector, a ti que te gusta rendir culto al “dios vaco”, puedes terminar muy mal y/o destruir a tu familia.
















